Cuando se va un amigo, una parte nuestra se va con el, morimos un poco, y, como contraparte, un poco de el queda con nosotros. A eso le llamamos recuerdo.
Leìa un correo que nos enviara Yago Puccio al dìa siguiente de la exequias de nuestro querido Carlos y pude ver en su contenido el mejor resumen para honrar el recuerdo de este. Permìtanme reproducirlo con la seguridad de la coincidencia que todos tendremos de su contenido.
"Esta última semana debí ir a Cusco por asuntos de oficina y recién llegué a casa el viernes en la noche y por flojera, debe confesar, no revisé mis mensajes… pero, más tarde esa noche, el buen Julio me llamó para compartir su sentimiento… Yo no sabía nada… así que tampoco supe que decir o sentir. Conversamos mucho, recordamos algunas anécdotas, en fin y como siempre, tratamos de compartir uno de esos momentos ingratos que la vida suele ponernos.
Ayer me fue imposible asistir a las exequias de Carlos, cosas de familia que uno debe atender, pero todo el tiempo mi mente regresaba a su recuerdo, tanto del Colegio como de cuando pasó una temporada en lo que solía llamar mi barrio, su juego elegante, sus bromas. Su pelo largo y sus Rayban verdes.
Aún hoy día no sabría que decirle a Julio si me llama, quizá saldría con una broma y hoy que sentí ganas de escribirles, tampoco sé que decirles.
Quizá sólo deba desearle un buen viaje al amigo que partió, compartir con Mario Cuba su sentimiento recordando el mío cuando mi viejito se fue y con todos ustedes seguir andando lo mejor posible el camino que aún me queda, pues tal vez sea el mejor homenaje que pueda hacer por los que ya se fueron.
Buen viaje Carlos".
Yago Puccio
Deseo que la próxima reunión en donde nos agasajará MA sea el:
jueves, 8 de noviembre de 2007
HASTA PRONTO CARLITOS
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