Aùn cuando todos han recibido en su bandeja de correo, las extensas lìneas de nuestro buen amigo, compañero de chiquititud y, por confesiòn propia, caza gatos barranquino en sus inicios ecològicos (Pepòn toma nota, que a falta de conejos, buenos son gatos), amerita que quede registrada para la posterioridad dichas lìneas; razòn por la cual estamos procediendo a replicarla en este pequeño sitio de encuentro virtual.
Queridos ex-compañeros de colegio, maestritos todos:
Hace rato que estoy pensando en escribirles. Este martes de fines de marzo (27), cuando tengo la suerte de disfrutar de la hospitalidad de una pareja de amigos muy queridos, en su casa de Porto (Portugal) donde llegue anoche, lo primero que hago al abrir mi correo es escribirles. Ya, ahora! porque si no el tiempo sigue pasando.....
Le contaba por telefono a mi hermano Mario en estos dìas, que tengo la posibilidad de ir al Perù pròximamente y que me encantarìa verles. No estoy seguro que pueda ser para Agosto, cuando la reuniòn de todos los bùfalos mojados, sino mas bien para inicios de Septiembre. Ya les confirmarè y ojala sea posible encontrarnos donde nuestro Pepòn.
Desde principios de febrero estoy en Vigo, España, en una invitaciòn de la Universidade Tras Os Montes e Alto Douro, que en cristiano quiere decir, màs o menos, “lugar bastante alejado y con excelente vino”. Tengo mi base en Vigo, en casa de unos amigos, profesor el de antropologìa en dicha universidad. De ahì me muevo a Portugal en algunos dìas de la semana (la frontera esta muy cerca), para dar una clase o participar en seminarios. Ahora mismo estoy en Porto como les decìa, y vengo de visitar a mi hijo mayor, Jorge Luis (27 años), quien estudio en la universidad en Bèlgica y allì vive ahora. Nunca pude visitarle antes y ha sido una tremenda experiencia paterno-filial de doce dìas, compartiendo el mundo que Jorge Luis se ha construido allì; fuimos a todos los museos del mundo, caminamos 87 KM en total y hasta amanecimos en una gran fiesta “Doa-trance”.
Aquì en Porto me alojo en casa de Cebaldo y Alice. Cebaldo es un indìgena Kuna, de Panamà, que estudio arqueologìa en la antigua URSS y ahì conociò y fue cazado por Alice, portuguesa que estudiaba allì tambièn y que es parte de una familia tradicional de obreros zapateros de Porto. Con Cebaldo trabajamos juntos a inicios de los ’80 en un proyecto de conservaciòn del territorio de los kunas en Panamà; quizàs algunos de ustedes recuerdan que mi vida y labor profesional en Panamà ha estado vinculada a los indìgenas kunas en muchas formas. Aunque no nos vimos con Cebaldo del 87 al 98, pues el se vino a Portugal con Alice y sus dos niñas, la amistad se mantuvo. El ahora, entre otros asuntos, tiene con Xerardo (el profe de Vigo), un proyecto de investigaciòn en antropologìa del turismo, en el territorio de los kunas en Panamà. Justamente hace unos meses ganaron el premio de la Feria Internacional del Turismo de Madrid, y su investigaciòn serà publicada como libro, y vendido/distribuido a nivel de Iberoamèrica como caso de estudio.
Cebaldo tambièn escribe mensualmente una crònica en el diario La Prensa, de Panamà (“Calle Saudade”, se titula), que ha resultado una maravilla y tiene ya su legiòn de “fans”. Cebaldo narra ahì con una maestrìa particular, sus vivencias como indìgena, panameño en la URSS, habitante de Portugal, etc. etc. Ha veces hago de corrector de pruebas de sus artìculos y estando aquì en su casa, voy a aprovechar y escribir un articulo/entrevista sobre su vida, para que sus lectores puedan apreciar mejor sus cronicas mensuales.
Quizàs vale decirles que no hago este viaje por parte de Europa con una beca millonaria, ni que pago mis cuentas con Visa (que no tengo); o alguna viuda joven y millonaria me mantiene (…que no estarìa mal). Miren: si yo fuera Garcìa Màrquez o Mario Vargas, la invitaciòn (esa sì, bien forrada) seria a Harvard o a Londres. Pero a este negro que correteaba gatos en la Pèrez Roca de Barranco 50 años antes que Martìn Adàn paseara por ahì su asombro entre la garùa, las invitaciones le llegan envueltas en papel manila y amarradas con pabilo. Pero con una elegancia humana maestritos, incomparable, inconmensurable y màs que suficiente. Es decir, volverè a Panamà con un poco menos de plata de la que tenia al salir, pero millonario compadritos, en afectos y amistades renovadas.
Cuando uno llega de invitado a una casa, trata de hacer el menor ruido posible, de no molestar, hacer su cama, levantar sus platos, etc. Pero el cariño y la hospitalidad que he recibido en este viaje a Europa, es impresionante. Ojala y sea que la Musa – que siempre anda cerca y es muy generosa -, me este devolviendo algo que antes yo ofrecì. Y no por recibir asi un premio a cambio, sino para tener la certeza de que aùn y por siempre, "la vida da vueltas"…
Cuàntas lunas han pasado ya desde diciembre de 1972, cuando dejamos de compartir la vida! Afortunadamente - y gracias al empeño de algunos de ustedes en particular -, se ha dado un repunte en el afàn de comunicarse y reencontrarse otra vez. Gracias por promover esto, que le hace bien hasta a la ecologìa.
Debe ser tambièn porque ya para la mayorìa los hijos son mayores de edad, y se tienen menos responsabilidades y un poco màs de tiempo. O porque somos ya como esos perros señoriales, que se sabe que se les puede dejar sueltos no mas porque van a regresar al seguro calor del hogar (…"Ya vengo, estoy donde Pepon"). Pero seguramente este afàn de comunicarse es tambièn porque lo que se vive en la infancia y primera parte de la juventud, es inolvidable y se atesora.
Bueno amigos, solo era para eso, para enviarles mi saludo y mi mejor y mas fuerte abrazo.
Los quiere y recuerda siempre,
Coqui
PD. Por favor a partir de ahora, escrìbanme a ventocilla.jorge@gmail.com
Deseo que la próxima reunión en donde nos agasajará MA sea el:
miércoles, 28 de marzo de 2007
CARTA DE JORGE COQUI VENTOCILLA
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